España, el Miedo a la Verdad
Nadie tiene más miedo a la verdad que el neurótico. Este es el origen de su condición. Miedo a la verdad sobre su historia, sobre el cómo las circunstancias de su vida le han modelado. Miedo a reconocer de forma descarnada su actual condición. El primer paso a la curación es el de llegar a ser capaz de comprender todo esto en tercera persona, en verse a sí mismo insertado en su mundo.
Precisamente de esto trata el último libro de Fernando de Orbaneja: “España, El Miedo a la Verdad” (ediciones BSA). Es un certero análisis de la actual sociedad española en el lenguaje simple y sin pretensiones que caracteriza su obra. Uno por uno va iluminando todos esos obscuros y sucios rincones que esta sociedad olvidó, mientras se enfrascaba en treinta años de la fiesta de la opulencia y de la supuesta riqueza con los dineros de Europa. Festejos que ahora tocan a su fin cuando aparece un señor exigiendo el pago de las facturas y diciendo que se acabó el crédito. Cada uno de los puntos que toca son un clavo en este ataúd que los españoles tan diligentemente nos hemos labrado durante las últimas décadas y que desemboca en la actual crisis. Es un buen retrato del estado actual de las cosas.
Orbaneja no deja punto clave sin tocar.
Desde el punto de vista político hace mucho énfasis en la falta de democracia que existe en España, en su régimen parlamentario que parece una broma de mal gusto, en la falta de separación de poderes, en que el verdadero y único poder que existe es el del partido. Todo esto desemboca en la corrupción y la impunidad generalizada a la que asistimos hoy día. Nos vemos obligados a mantener un inmenso cuerpo político con unas prebendas astronómicas y que a cambio solo nos meten en problemas y más problemas.
Nuestro sistema educativo, en gran parte en manos de la iglesia católica, sigue produciendo ciudadanos obedientes, pasivos, acríticos y que no poseen mayor curiosidad y ansias por el conocimiento. Son ciudadanos más propios de un régimen dictatorial que de una democracia moderna. Este es el verdadero problema de España.
“Un país sin justicia no es un país”. De esta forma comienza a tratar el que nuestro sistema legal es poco menos que una farsa. Todos los órganos de control del poder judicial se encuentran bajo férreo control político. En alguna oportunidad, han pasado años sin ser renovados porque los partidos políticos no se ponen de acuerdo en cuantos magistrados del PP y cuantos del PSOE. Esto sería de un escándalo mayúsculo en cualquier democracia consolidada. El sistema sigue teniendo graves herencias franquistas, que al parecer son difíciles o no interesa erradicar.
Y así prosigue con la politización de medio sistema económico mediante las Cajas de Ahorros y las empresas privatizadas del INI, la baja preparación de nuestra clase política que no sable ni hablar idiomas ni comportarse en los foros donde su trabajo les obliga a participar, y aun menos pensar de forma estratégica.
Toda la obra se encuentra empapada de sugerencias y cursos de acción a seguir en cada área, lo que le confiere cierto aire de optimismo, y también deja entrever el gran cariño que Orbaneja profesa por esta tierra y sus sufridas gentes.
No todo está mal, también se han hecho cosas en la dirección correcta. Hoy por hoy el ejército español ya no se dedica a organizar “pronunciamientos” ni golpes de estado, y la policía no se dedica a abusar y maltratar al ciudadano. Todos los cuerpos de seguridad se han convertido en verdaderos cuerpos profesionales al servicio de la población.
En los capítulos finales aborda temas ya de carácter más global. Realiza un excelente análisis sobre el timo de las finanzas globalizadas, toca el tema de la sobrepoblación mundial, hace un llamado a una vuelta a la economía nacional y pone un poco en su sitio a los políticos que van predicando “raza y patria” por estas latitudes.
La impresión que deja el libro es la de un profundo conocimiento y cariño por este país.
Siempre he mantenido que la crisis en España es más una crisis de régimen que una crisis financiera o inmobiliaria o como se la quiera llamar. La crisis financiera es la consecuencia de la forma de obrar del régimen, así como la crisis inmobiliaria, y todas las demás crisis que vemos. El actual régimen se muere, y para salvarse: pretende llevarse a toda la población por delante.
Prácticamente vivimos gobernados bajo las mismas fuerzas económicas y políticas que en la última etapa del Franquismo, es decir: bancos, constructoras, empresas de electricidad, teléfonos y más constructoras. El régimen político sigue siendo poco democrático al no existir separación efectiva de poderes y todo el pode estar copado por los dos principales partidos. Estos partidos básicamente se han nutrido de los antiguos integrantes del movimiento nacional: La Falange Española y los Franquistas, repartidos entre el PSOE y el PP. Solo hay que ver la historia familiar de gran cantidad de sus dirigentes. Los sindicatos no escapan de seguir funcionando bajo la sombra y el confort que el estado brinda, tal como lo hacían en épocas anteriores. Los medios de comunicación se encuentran abiertamente adscritos a tal y cual órbita partidista y la justicia se encuentra infiltrada por la política hasta sus últimas consecuencias.
Es verdad, el país se ha modernizado desde el punto de vista físico construyendo muchas infraestructuras, los cuerpos de seguridad han dejado de ser aquellos cuerpos brutales y poco profesionales que eran y podemos publicar blogs como este sin temor a “desaparecer”. Eso está muy bien: pero no es suficiente. En treinta años, es verdad, se han construido muchas autopistas y viviendas pero básicamente la sociedad española sigue funcionando como siempre, solo que con un lavado de cara en base al dinero europeo.
¿ Donde está la industria que supuestamente tendría que encontrase instalada dentro de los edificios construidos?, ¿Dónde están las mercancías que supuestamente deberían circular por esas autopistas ?: en ninguna parte. El país durante años se “ha estado preparando” para ser europeo y llegada la hora de la verdad: lo único que hacía era construir infraestructuras para ese futuro que nunca llegó.
¿ Por que ?
Porque con el actual régimen económicamente secuestrado por el complejo bancario-constructor y políticamente secuestrado por esta dictadura de partidos donde lo importante son los “negocitos”, el resultado no podría ser otro que el de malbaratar todos los recursos financieros a los que el país ha tenido acceso al poseer una moneda fuerte como el Euro. Las monedas fuertes son para personas que van con pies de plomo, las deudas contraídas en esas monedas también son fuertes por lo que más vale que las inversiones hechas con ese dinero también sean fuertes.
Me han gustado mucho las soluciones que Orbaneja propone en su libro, las comparto, pero no las veo aplicables. La maraña de intereses creados en que este país siga por su senda constructora-bancaria y política-bipartidista es de tal envergadura que solo una crisis de proporciones inimaginables podrá introducir algún cambio. Solo una quiebra en toda regla del país hará que el actual régimen se desprestigie de tal forma, que no quede otro remedio que cambiar de tercio. Esto siempre implica cambio de personas en las altas esferas: de aquí la numantina resistencia y el infinito e innecesario sufrimiento de las bases.
Todos los que compartimos estas inquietudes siempre estaremos en deuda con Orbaneja: hay que ser un verdadero valiente para escribir sobre estos temas, en los que nos va el futuro de nuestros hijos. Su obra en de un incalculable valor para que el español medio aprenda a perder ese “Miedo a la Verdad”. Desde esta columna queremos enviarle una cálida felicitación y unas palabras de ánimo. Como bien el ha dicho: “El problema de este país es que nunca ha tenido patriotas”.
Yo diría que si, por lo menos hubo alguno: Manuel Azaña, al que nuestros políticos deberían leer con más asiduidad. Claro, que eso presupone que pueden leer con soltura y sobre todo entender lo que leen.
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Exacto!Es muy grave lo que acaba de suceder.Si unos trabajadores incumplen o no los quieres los mandas a la calle y contratas otros- vas a Filipinas si hace falta-.En el mundo del libre mercado esto se hace y se puede hacer.O cambias las condiciones laborales y al que le gusten bien al que no pues puerta.Ahora cambiar el régimen jurídico de una persona porque ,molesta, así?Es un atentado al derecho en toda regla.Que seguridad jurídica tenemos?…Quien será el próximo colectivo?Están perdiendo el control.Las cosas están pero que muy,muy mal en el régimen.En la Monarquía de Partidos.Y lo del Ejército….Un error mortal.Claro que su primer error fue convertirse en un ejército profesional-mercenario.Y como dices los próximos meses van a irse deslizando hacia la retirada de careta de una dictadura blanca hacia una dictadura sin mas.Pero como dice el Tao.Endurecerse es morir!…(ya dijimos la III República vendrá de los que quieren proteger lo suyo).
Y, señoras y señores, acabamos de asistir a la MILITARIZACION por decreto de un servicio civil, el control de vuelos, como medio de imponer unas medidas que de otro modo no hubiesen sido aceptadas… el que no sepa aún por donde van a discurrir los próximos meses, que sume 2+2.
Es que “la crisis de proporciones inimaginables” es lo que tenemos.Esto es una crisis del sistema-sociedades capitalistas.Similar a la sufrida por la URSS en los años 90.Y parece que el ojo del huracán en Europa es Spain.Sólo un dato.Ayer supimos que la FED-USA tuvo que prestar nada más y nada menos que 31400millions$ a el banco Santander y al BBVA……Tras las quiebras de 2008!!Miren de los dirigentes del Reino de España.Están hasta los mismísimos h-evos ademas de los presentes, gente como A.Merkel, Sarko….Y allende los mares más.La III República está mas cerca de lo que creen.Y vendrá-como siempre-de aquellos que intentarán proteger lo suyo.Nuestra baza lo estúpidos-incompetentes-ignorantes y rastreros que son los que manejan este país llamado España.Aún vamos a tener suerte los españolitos!!
Todo y siendo muy dificil funcionar con esta democracia hay que intentar colarse en las distintas organizaciones ciudadanas y politicas para cambiar el rumbo de España. Azaña y las personas de bien que hubo y que hay en el presente han de ser referencia para trabajar duro. Habia un atleta que se llamaba Steve Prefontaine que decia, “cuando llegues al limite de tus fuerzas, haz un poco mas”. Digo esto porque en estos momentos hay muchos nervios entre la “base” y en algunas ocasiones nos crispamos entre nosotros. Hay que tener claro que el culpable es el sistema implantado y hay que cambiarlo. Es dificil porque las personas que implantan el sistema se lavan muy bien la imagen. Hay que aguantar y avanzar.
Anotado para lectura, gracias.
Y un pequeño presente:
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